En 1965, Herman Kahn publicó Sobre la escalada: metáforas y escenarios, un análisis sistemático de cómo los conflictos se intensifican a través de pasos discretos en una "escalera de escalada" de 44 peldaños. Durante seis décadas, el marco de Kahn siguió siendo en gran medida teórico: una herramienta para que los estrategas nucleares pensaran en escenarios que esperaban que nunca ocurrieran. El conflicto de Irán ha cambiado eso. Es el estudio de caso del mundo real más completo sobre la dinámica de la escalada desde la crisis de los misiles cubanos, y está reescribiendo los libros de texto en tiempo real.
La escalera de ascenso en la práctica
La escalera de Kahn comienza con desacuerdos políticos y asciende a través de crisis, guerra convencional y, en última instancia, intercambio nuclear. El conflicto de Irán ha ascendido por esta escalera con notable fidelidad a la teoría, pasando por etapas que los analistas estratégicos pueden mapear directamente en el marco de Kahn:
- Peldaños 1 a 6 (Maniobras de subcrisis): Años de presión de sanciones, negociaciones del JCPOA, sabotaje encubierto (Stuxnet, explosiones de Natanz) y operaciones de inteligencia. Ambos lados exploraron los límites sin cruzar los umbrales cinéticos
- Peldaños 7 a 12 (Crisis intensa): Ataques hutíes en el Mar Rojo, campañas de cohetes de Hezbolá, ataques indirectos iraníes contra bases estadounidenses en Irak y Siria. La violencia fue real pero se llevó a cabo a través de intermediarios, preservando la negación
- Peldaños 13 a 20 (Umbral central de la guerra): El ataque directo con misiles balísticos de Irán contra Israel en abril de 2024 cruzó un umbral crítico: el primer ataque directo entre Estados. Siguieron ataques de represalia de la coalición contra territorio iraní
- Peldaños 21 a 30 (Guerra Central): Campaña aérea sostenida de la coalición dirigida a infraestructura militar, instalaciones nucleares y nodos de mando dentro de Irán. Esto representa un salto cualitativo de ataques limitados a una degradación militar sistemática
El efecto trinquete
Una de las ideas más importantes de Kahn fue el efecto trinquete: la observación de que una vez que un conflicto sube a un nuevo peldaño, rara vez regresa al nivel anterior. Cada escalada establece una nueva base a partir de la cual una mayor escalada se vuelve más fácil, mientras que la reducción requiere superar el impulso institucional, la presión pública para tomar represalias y la falacia de los costos hundidos de la inversión militar.
El conflicto de Irán demuestra claramente este efecto. Después de que Irán atacara directamente a Israel en abril de 2024, la norma contra el conflicto directo entre Estados entre ambos quedó hecha añicos. Los ataques de represalia de Israel establecieron una nueva norma según la cual el territorio iraní no era inmune. Cada escalada posterior se basó en este precedente: la campaña más amplia de la coalición habría sido políticamente impensable antes de que Irán rompiera el tabú del ataque directo.
Dominio de la escalada y sus límites
El concepto de dominio de la escalada (mantener la superioridad en todos los niveles del conflicto para que el adversario no vea ninguna ventaja en una escalada mayor) es fundamental para la doctrina estratégica de Estados Unidos. La coalición posee un abrumador dominio de la escalada en todos los niveles convencionales: poder aéreo superior, ataque de precisión, poder naval, inteligencia y logística.
Sin embargo, el conflicto de Irán expone los límites del dominio de la escalada como teoría. Irán ha buscado una escalada asimétrica: ascender en ámbitos donde la superioridad convencional de la coalición es menos relevante:
- Guerra por poderes: los ataques hutíes al transporte marítimo imponen costes económicos desproporcionados con respecto a la fuerza militar empleada
- Umbral nuclear: el programa de enriquecimiento de Irán crea opciones de escalada que no pueden responderse únicamente con la superioridad convencional
- Terrorismo: La amenaza de ataques dirigidos por el IRGC contra objetivos fáciles en todo el mundo introduce una dimensión en la que el poder militar proporciona una protección limitada
- Guerra cibernética: Los ciberataques iraníes a infraestructuras críticas crean perturbaciones que las fuerzas convencionales no pueden prevenir ni disuadir
El cortafuegos nuclear
Kahn identificó la "cortafuegos" entre la guerra convencional y la nuclear como el umbral más crítico en la escalera de escalada. En el conflicto de Irán, este cortafuegos se define por la capacidad de armas nucleares de Irán, o la falta de ella. Los ataques de la coalición contra instalaciones de enriquecimiento están diseñados explícitamente para impedir que Irán cruce este umbral, reconociendo que un Irán con armas nucleares alteraría fundamentalmente el cálculo de la escalada.
La paradoja es sorprendente: la coalición está escalando de manera convencional para evitar que Irán adquiera la capacidad que haría que una mayor escalada fuera demasiado peligrosa. Esta es una aplicación novedosa de la teoría de la escalada: usar la fuerza para destruir las opciones de escalada del adversario en lugar de derrotar a sus fuerzas armadas en el sentido tradicional.
Vías de desescalada
Kahn también teorizó sobre la desescalada, que consideraba mucho más difícil que la escalada. El conflicto con Irán valida este pesimismo. Las posibles rampas de salida incluyen:
Acuerdo negociado: requiere que ambas partes acepten un compromiso que ninguna considera satisfactoria. Irán debe aceptar limitaciones nucleares permanentes; la coalición debe aceptar un régimen iraní al que acaba de atacar. Los déficits de confianza hacen que esto sea extremadamente difícil.
Cambio de régimen: El colapso o la transformación del gobierno iraní podría crear un socio de negociación fundamentalmente nuevo. Sin embargo, buscar deliberadamente un cambio de régimen mediante ataques militares corre el riesgo de cometer errores de cálculo catastróficos y generar caos regional.
Agotamiento mutuo: Ambas partes llegan a un punto en el que continuar el conflicto cuesta más que aceptar el status quo. Así es como terminan la mayoría de las guerras convencionales, pero el cronograma puede abarcar meses o años.
Implicaciones para la teoría estratégica
El conflicto con Irán está obligando a revisar la teoría de la escalada en varias áreas. La teoría clásica de la escalada suponía actores unitarios racionales, pero la coalición es una entidad multiestatal con intereses divergentes, y la toma de decisiones de Irán involucra a facciones con diferentes tolerancias al riesgo. La presencia de actores no estatales (hutíes, Hezbolá, FMP) añade vías de escalada que ningún Estado controla plenamente. Y el entorno de la información (redes sociales, imágenes satelitales en tiempo real, comunicación global instantánea) comprime los plazos de decisión en formas que Kahn nunca anticipó. La próxima generación de teóricos estratégicos escribirá sus marcos teniendo el conflicto de Irán como su principal caso de referencia.