El Shahed-136, denominado "Geran-2" por Rusia, ha cambiado fundamentalmente la economía de la guerra aérea moderna. Con un coste estimado de 20.000-50.000 dólares por unidad, estos drones de ataque unidireccionales diseñados por Irán son 100 veces más baratos que los misiles utilizados para derribarlos, lo que crea un intercambio de costes insostenible para los defensores.
Diseño y capacidades
El Shahed-136 es deliberadamente simple. Un fuselaje de ala delta con un pequeño motor de pistón, guía por GPS y una ojiva de 40 a 50 kg. Se lanza desde una plataforma terrestre sin pista, vuela a 150-180 km/h a baja altura y detona al impactar. Sin enlace de datos, sin capacidad de retorno: es esencialmente una bomba voladora.
- Autonomía: 1.000-2.500 km (según variante)
- Velocidad: 150-185 km/h (~Mach 0,15)
- Altitud: normalmente entre 200 y 4000 metros
- Ojiva nuclear: 40-50 kg de fragmentación HE
- Orientación: INS + GPS (probablemente también GLONASS)
- Motor: motor de pistón MD550 (construido en Irán)
El problema de la asimetría de costes
Este es el desafío fundamental que crea Shahed. Considere la economía:
Cuando Rusia lanza 50 Shaheds (coste total ~1,5 millones de dólares) y Ucrania los derriba con misiles NASAMS, la defensa cuesta 30 veces más que el ataque. Sólo los sistemas basados en armas como Gepard logran la paridad de costos, pero tienen un alcance limitado y no pueden proteger áreas grandes.
Empleo táctico
Rusia normalmente lanza Shaheds en oleadas de 20 a 50 drones, a menudo de noche, cuando el sonido distintivo del motor, parecido al de un ciclomotor, es más audible y más aterrador. Los drones se acercan desde múltiples direcciones, lo que obliga a los defensores a ampliar su cobertura.
Críticamente, los Shaheds sirven como supresión de defensa aérea. Al obligar a Ucrania a gastar interceptores en drones baratos, Rusia crea ventanas para que penetren misiles balísticos y de crucero más valiosos. Un ataque combinado podría enviar 40 Shaheds primero, esperar entre 30 y 60 minutos para que los equipos de defensa aérea agoten sus misiles listos y luego lanzar misiles de crucero Kalibr en los huecos resultantes.
Producción nacional rusa
Rusia, inicialmente importada de Irán, ha establecido la producción nacional de variantes Shahed en la zona económica especial de Alabuga en Tartaristán. La capacidad de producción se estima en 300-400 unidades por mes y sigue creciendo. La transferencia de conocimientos de fabricación desde Irán significa que Rusia ya no depende de las cadenas de suministro iraníes para la estructura y el motor básicos del avión.
Contramedidas y evolución
Ucrania ha desarrollado contramedidas cada vez más creativas: grupos de fuego móviles con ametralladoras pesadas montadas en camiones, sistemas de guerra electrónica que interfieren las señales de GPS e incluso observadores capacitados que dirigen a los interceptores por radio. El Gepard SPAAG de Alemania ha sido el contraataque más rentable, utilizando rondas de cañón de 35 mm en lugar de costosos misiles.
La evolución continúa. Según se informa, las variantes más nuevas de Shahed cuentan con navegación mejorada que reduce la dependencia del GPS, giroscopios de fibra óptica para una mejor precisión del INS y posiblemente buscadores de terminales para objetivos en movimiento. El dron que comenzó como una tosca bomba voladora se está volviendo cada vez más sofisticado.