Durante décadas, Irán e Israel libraron una guerra en la sombra mediante intermediarios, ciberataques y operaciones encubiertas. Las operaciones True Promise rompieron ese paradigma: por primera vez desde 1991, misiles balísticos lanzados desde una nación soberana impactaron territorio israelí. Las implicaciones aún están desarrollándose.
Promesa Verdadera 1 (13-14 de abril de 2024)
El primer ataque directo de Irán contra Israel se lanzó en represalia por el ataque israelí al consulado de Irán en Damasco que mató al general del IRGC Mohammad Reza Zahedi.
Irán lanzó aproximadamente 170 drones, más de 30 misiles de crucero y más de 120 misiles balísticos en un único ataque coordinado. El ataque fue telegrafiado con horas de antelación: Irán notificó a los intermediarios, lo que permitió a Israel y sus aliados preparar las máximas defensas.
Resultados: el 99% de los proyectiles fueron interceptados por una coalición que incluía fuerzas israelíes, estadounidenses, británicas, francesas y jordanas. Una pequeña cantidad de misiles balísticos penetraron las defensas y causaron daños menores a la base aérea de Nevatim. Un niño resultó gravemente herido por la caída de escombros.
La operación demostró la capacidad de Irán para llevar a cabo ataques combinados masivos, pero la advertencia anticipada y la defensa de la coalición significaron que fue efectivamente una demostración en lugar de un intento serio de causar el máximo daño.
Promesa Verdadera 2 (1 de octubre de 2024)
El segundo ataque se produjo en respuesta a los asesinatos israelíes del líder de Hezbolá, Hassan Nasrallah, y del general del IRGC, Abbas Nilforoushan, en Beirut.
Esta vez, Irán lanzó aproximadamente más de 180 misiles balísticos con una mínima advertencia previa. A diferencia de True Promise 1, el ataque no incluyó drones de movimiento lento que hubieran revelado el momento del ataque. El enfoque totalmente balístico dio a los defensores un tiempo de reacción significativamente menor.
Resultados: La mayoría de los misiles fueron interceptados por los sistemas Arrow-2, Arrow-3 y THAAD, pero varios penetraron las defensas. Dos bases aéreas sufrieron impactos directos, y las imágenes de satélite muestran cráteres de impacto en las pistas y cerca de los refugios para aviones. No se informaron víctimas israelíes.
El cambio a un ataque totalmente balístico fue significativo: mostró que Irán aprendió de True Promise 1 que los drones lentos simplemente proporcionaban alerta temprana sin agregar una capacidad de ataque significativa.
Promesa Verdadera 3 (enero de 2026)
La escalada continuó con el tercer ataque directo de Irán, lanzado en medio de crecientes tensiones por el programa nuclear de Irán y las continuas operaciones israelíes en el Líbano y Siria. El ataque incorporó lecciones de operaciones anteriores:
- Misiles balísticos lanzados por Salvo en periodos de tiempo más ajustados
- Uso reportado de maniobras de vehículos de reentrada (Emad, posiblemente Fattah)
- Ataques simultáneos de los hutíes desde Yemen para dividir la atención defensiva
- Momento coordinado con los ataques con cohetes de Hezbolá desde el Líbano
Según se informa, las tasas de interceptación cayeron al 85-90%, y varios misiles impactaron cerca de instalaciones estratégicas. El ataque multieje puso a prueba las múltiples capas de defensa de Israel más que cualquier operación anterior.
Promesa Verdadera 4 (28 de febrero de 2026)
El intercambio más intenso hasta el momento, coincidiendo con lo que Estados Unidos denominó Operación Furia Épica. Se lanzaron más de 200 misiles balísticos contra Israel, con ataques simultáneos de los hutíes y de Hezbolá. El ataque se produjo como un contraataque contra las operaciones estadounidenses-israelíes dirigidas a la infraestructura nuclear y militar de Irán.
Este ataque supuso la mayor penetración de las defensas israelíes hasta la fecha. Varios misiles alcanzaron zonas pobladas y provocaron víctimas civiles. Según los informes, las existencias de interceptores Arrow y THAAD se redujeron a niveles críticos.
Conclusiones clave
- La masa importa: Cada operación de Promesa Verdadera lanzó más misiles y logró una mejor penetración, lo que confirma que el volumen puede superar incluso defensas sofisticadas.
- Curva de aprendizaje: Irán eliminó sistemáticamente sus debilidades: primero eliminó los drones lentos, luego agregó MaRV y luego coordinó ataques multieje.
- Costos de defensa: Israel gastó entre 1.000 y 2.000 millones de dólares en interceptar cada ataque de True Promise. Los misiles de Irán cuestan una fracción de eso.
- Riesgo de escalada: cada operación ha sido más grande y más destructiva, creando un ciclo que corre el riesgo de una escalada catastrófica.